Iván siempre creyó que para entrar a una familia rica debía esconder el puesto de tamales con el que su madre, Chela, lo sacó adelante. La noche de su pedida de mano, intenta presentarla como una empresaria, pero Arturo, el padre de su prometida, reconoce a Chela de la calle Hidalgo. Ese encuentro abre una historia de gratitud, vergüenza, secretos familiares y decisiones que obligarán a Iván a decidir qué clase de hombre quiere ser.