El rostro de mi padre se endureció.
Capítulo 6
El rostro de mi padre se endureció.
—Que suban.
Poco después, Arthur descendió por la escalera acompañado del fiscal Robert Miller y dos analistas forenses.
Miller estrechó la mano de Thomas.
—Es peor de lo que calculamos.
Abrió un maletín.
—La boda no era el objetivo final.
Sentí un escalofrío.
—Era una cortina de humo.
Miller explicó que la recepción con quinientos invitados garantizaba que mi padre y yo estaríamos localizados durante horas.
—Mientras Beverly montaba el espectáculo de humillación, otro equipo estaba operando en Dorchester.
Mi padre entrecerró los ojos.
—¿Qué buscaban?
—El servidor de respaldo del fideicomiso médico Henderson Memorial.
Arthur se acercó a la pantalla.
De pronto apareció una alerta.
—Señor, la alarma de la cripta familiar de Mount Hope acaba de dispararse.
Mi padre golpeó la mesa.
—Croft no quería el dinero.
Su rostro cambió.
Por primera vez vi miedo en sus ojos.
—Quería el documento que tu madre firmó tres horas antes
de morir.
Lo miré.
—¿Qué documento?
Thomas guardó silencio durante varios segundos.
—Blake... tu madre no murió simplemente de cáncer.
Tragué saliva.
—Tu madre era la heredera única de la familia Croft.
El aire desapareció de mis pulmones.
—¿Qué?
—Se llamaba Eleanor Croft.
Thomas continuó.
—Julian Croft era su hermano mayor.
Miller tomó la palabra.
—Eleanor dejó establecido en su testamento que el cincuenta y uno por ciento de las acciones con derecho a voto de Croft Enterprises revertirían a su único descendiente biológico cuando ese hijo contrajera matrimonio legal o cumpliera treinta años.
Me quedé inmóvil.
El fiscal siguió:
—George Martinez no quería que usted se casara con Fiona únicamente para salvar su naviera.
Hizo una pausa.
—Trabajaba para Julian Croft.
La verdad terminó de caer sobre mí.
—Si Fiona se casaba conmigo...
—Y después usted moría en un accidente —terminó Miller—, el control del conglomerado podía pasar a
través de los fideicomisos de Fiona.
Pensé en el anillo.
La insistencia de Fiona.
Los contratos.
Las cláusulas.
No era una boda.
Era una trampa para una ejecución legal.
Entonces Arthur miró una pantalla.
—Hay algo más.
Thomas levantó la cabeza.
—¿Qué?
—La señal que está emitiendo desde la capilla de Mount Hope no pertenece a los hombres de Croft.
—¿De quién es?
Arthur activó el altavoz.
Una voz llenó la sala.
—Hola, Blake. Hola, querido suegro.
Sentí que se me helaba la sangre.
Fiona.
Capítulo completado
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